Los vigilantes de los aeropuertos de Valencia y Alicante amenazan con unirse a la huelga

Los trabajadores de Barajas y Andalucía estudian qué pasos dar en demanda de mejores condiciones laborales.

La huelga de vigilantes del Prat amenaza con extenderse a otros aeropuertos. El personal de Prosegur, empresa que gestiona la seguridad en 17 aeropuertos españoles, estudia convocar movilizaciones en Valencia, Alicante, Madrid o Andalucía si el Gobierno no aprueba “un modelo único de contratación” del servicio de seguridad que garantice que “se respeta el convenio colectivo estatal” para que las empresas adjudicatarias no puedan recortar salarios y derechos de los trabajadores. De hecho, según los sindicatos, en el caso de Valencia la huelga podría producirse en caso de que el Consejo de Ministros convocado de forma extraordinaria para este miércoles decida poner en marcha un proceso de arbitraje para desactivar la huelga del Prat.

Si el Gobierno no ataja el conflicto de una manera global, elaborando “un modelo único de contratación a nivel estatal que garantice los derechos de los trabajadores y el convenio coletivo estatal”. En el aeropuerto valenciano de Manises ya hay un acuerdo de movilización sindical si el Gobierno recurre al laudo obligatorio, cosa que está previsto que haga hoy. La próxima semana se reunirá el personal del aeródromo alicantino de El Altet. Además, “Andalucía se lo está pensando ya y Madrid-Barajas está viendo qué pasa después de lo que diga el Consejo de Ministros” de hoy. “Puede ser una movilización muy seria, dependiendo de lo que pase mañana (por hoy) miércoles”, resumió.

Si el Ejecutivo aprueba nombrar un árbitro convocarán la huelga en los aeropuertos valencianos para que “reflexione” porque “el problema no es con una empresa concreta” sino con “las licitaciones de los concursos por debajo del precio del convenio”. “Más que concursos parecen subastas”, se ha lamentado. “Están sacando una clase de licitaciones que van a la baja”, lo que impide que se cumpla el convenio colectivo estatal. “Estamos intentando que decidan quitar al mediador [de El Prat]” y que el Gobierno diseñe “un modelo único de contratación, de licitación pública en la cual se respete completamente el convenio colectivo estatal e impida la contratación de empresas piratas”, resumió.

En ese sentido, ha puesto de manifiesto que en la última década el personal de seguridad “ha ido perdiendo masa salarial y derechos adquiridos”. Por ejemplo, en Valencia ya no se les paga el aparcamiento en el aeropuerto, lo que obliga a la plantilla a dejar el coche en un polígono cercano y, al no haber pasarela de paso, los trabajadores cruzan por la carretera, con “el consiguiente peligro para su seguridad”.

Esta compañía se ocupa, junto con Eulen e ICTS Hispania, de las tareas de seguridad en los filtros de control de pasajeros y equipajes en el 94% de los aeropuertos españoles, según datos de Aena. Concretamente, estas compañías prestan servicios en 45 de los 48 aeropuertos de la red.

Eulen se encarga de la seguridad en 21 aeropuertos españoles, Prosegur en 17 e ICTS en otros siete. Los tres aeropuertos restantes son para Segurisa (Santander y Jerez de la Frontera) y Tablisa (Palma de Mallorca).

Madrid, a un paso de sumarse

El comité de empresa de Eulen en el Aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas mantiene este miércoles desde las 9.30 horas una reunión para debatir qué medidas toman en solidaridad con sus compañeros en huelga del Aeropuerto de El Prat, protestas que sólo afectarían a las labores de facturación y vigilancia en terminales, y no a los arcos de seguridad como en Barcelona.

Así lo confirmaron ayer a Europa Press fuentes del comité, que insistieron en que este encuentro “extraordinario” es sólo “para analizar lo que está ocurriendo y ver qué pasos va a dar el comité de Madrid”. “Es muy pronto y no corresponde al comité, sino a los trabajadores, el decidir si hay o no alguna acción”, han enfatizado.

Eulen es la empresa responsable de los arcos de seguridad en El Prat y su plantilla de vigilantes ha comenzado esta semana una huelga indefinida. Su protesta tiene origen en la falta de personal que perciben en el control de seguridad en los nuevos contratos, que consideran precarios, ya que no alcanzan los 900 euros mensuales según los sindicatos.

En cambio, Eulen en Barajas tiene otra labor, ya que los arcos compete en este caso a otra empresa, Prosegur. En el aeropuerto madrileño Eulen se encarga de la facturación y otras cuestiones de vigilancia en las terminales, han señalado fuentes sindicales.

Prosegur también debate si sumarse a la huelga

Se reunirá el próximo 11 de septiembre con representantes  para comprobar si ha habido avances en el acuerdo que se alcanzó el pasado julio.

Gracias al acuerdo el sindicato desconvocó el mes pasado varios paros parciales, y consiguió que la empresa aceptara una serie de demandas a cumplir “en un periodo de tres meses”, han señalado las mismas fuentes sindicales. El plazo expira a finales del próximo mes de octubre.

En el acuerdo, los trabajadores reclamaban más contratación, una especialización en el convenio de vigilantes aeroportuarios dentro de su categoría profesional y mejoras varias en el funcionamiento y la organización de la empresa.

La parte del acuerdo relativa a la contratación de personal se ha cumplido, pues se han contratado a nuevos trabajadores, pero aún no ha habido avances en la creación de la especialidad de vigilante aeroportuario, que, según el sindicato, se ha parado en agosto.

“A principios de septiembre se retomarán las negociaciones, porque de palabra y por escrito tienen muy buena voluntad de todo; veremos a ver como acaba este tema”, han concluido.

Fuente: El País