El ‘Niño Juan’: “Securitas Direct es una casa de putas; cualquier día explota

El ‘Niño Juan’, también conocido en los juzgados como Juan Manuel Gordillo Plaza, es un conocido butronero que acumula medio centenar de detenciones y otros tantos golpes maestros que han costado millones a las aseguradoras. En una grabación a la que ha tenido acceso MERCA2, explica algunos de sus sonados ‘triunfos’ delictivos: “Nos llevamos más de un millón de euros porque los de esa delegación de Securitas Direct nos desconectaron las alarmas”. “Securitas Direct es una casa de putas; cualquier día explota”, dice en otro momento de esa cinta que ha sido aportada a la Policía Nacional por sus autores.

El alunicero más famoso de la última década en nuestro país, y empresario de un entramado piramidal, ha labrado su fama gracias a su pericia al volante y a su facilidad para evadir los sistemas de seguridad como si fuera un fantasma; en especial si pertenecen a Securitas Direct.

El ‘Niño Juan’, que se describe como “una persona corriente a la que le gusta el dinero y odia engañar a la gente”, atesora con tan solo 33 años un sinfín de logros en un currículo delictivo no tan viejo como cabría esperar. Y como si de la vida de un antiguo artista se tratase, podríamos decir que atravesó varias etapas: la de alunicero, la de empresario y la de ‘experto’ de alarmas.
Gracias a cada una de ellas fue conociendo y coincidiendo paulatinamente con todas aquellas personas que le facilitan los saltos o evadir la cárcel. De otra manera no se entendería que tras el presunto robo de la delegación de BQ España en Las Rozas de Madrid o el de Doña Manolita, por ejemplo, siguiera en la calle.

El Niño Juan reconoce abiertamente que lleva “toda la vida robando y he ‘pagado’ cuatro meses cuando tendría que estar encarcelado veinticinco años” gracias a los favores que presuntamente intercambia con ciertos jefes de relevancia de las fuerzas del orden.
No en vano apostilla que tiene “suerte de tener amigos hasta en el infierno”, como por ejemplo a los presuntos autores de uno de los robos más relevantes de España en los últimos tiempos: el del Mercado de la Plata. De ellos señala que “se llevaron más de un millón de euros y son los mismos de aquella delegación de Securitas Direct que nos desconectan las alarmas”. Una simbiosis perfecta en clave de subterfugio que labró golpe a golpe y a base de dinero.

ALUNIZAJES, Y AMISTADES INFLUYENTES EN SECURITAS DIRECT

El Niño Juan, apodado así por su juventud y por su ligera envergadura, comenzó a delinquir desde muy joven a base de alunizajes y butrones. Protagonizó persecuciones tan kilométricas como mediáticas, y se ha convertido en un rostro habitual de las comisarías que mantuvo en vilo a los comerciantes de Madrid. Todo ello, mientras preparaba sus golpes trapicheando con las mismas empresas de alarmas en las que estos confiaron.

En esta etapa fraguó amistad con diversas personas del mundo de la seguridad privada, como el dueño de una empresa de alarmas o con JH, ex Jefe de equipo de la delegación de Securitas Direct de Alcorcón; CG, delegado de Prosegur, y otros dos nombres relevantes en Securitas Direct: DT, ex gerente de dos delegaciones, y DP, comercial más destacado de la compañía. Tres de ellos colaboraron presuntamente con él en varios golpes, entre ellos en el de BQ España.

Durante estos años sufrió la mayor persecución policial de su carrera, antes de que se jactara de «reírme en la cara de la policía», sobre todo cuando «registran mi domicilio». Situación que cambió gracias a que «me tiré tres años sin saberlo con la sobrina de un alto cargo de la Guardia Civil que tiene un hermano en la Comandancia de Valdemoro y un primo en la Comandancia Nacional».

Supo de estos lazos familiares durante su detención en la Operación PELUCO, junto al Giorgo, después de que la Guardia Civil y la Policía Nacional le arrestaran en su chalet de El Berrueco (Madrid). Tras detenerle, “el alto cargo de la Guardia Civil me dijo: no te preocupes, si tú no haces daño a nadie, nosotros no te vamos a hacer nada”. Momento en que comenzó una cierta sobreprotección en los juzgados que continúa hasta día de hoy.

Fuente, Seguir leyendo: Merca2