Turnos sin cubrir por la huelga de vigilantes del Metro

La empresa pública reconoce que se produjo “un incumplimiento de los servicios mínimos” el pasado fin de semana pero dice que fue “puntual”.

La huelga de vigilantes en el Metro de Madrid está dejando turnos sin cubrir en plena campaña navideña y bajo un nivel 4 sobre 5 de alerta antiterrorista. En la propia empresa pública de transporte reconocen que el fin de semana pasado se produjo «un incumplimiento de los servicios mínimos», fijados en torno al 100% por considerarse una prestación básica, aunque no cuantifican el número de personas que no acudieron trabajar y lo consideran «un hecho puntual» que ha sido «notificado a la Delegación de Gobierno».

Los sindicatos convocantes de los paros indefinidos, Ates y UIT, denuncian en cambio que los «descubiertos» también se están registrando esta semana por las «bajas médicas de la plantilla que la adjudicataria no cubre» y que han llegado a dejar «hasta 40 vacantes» de los «alrededor de 200 puestos» que se deben ocupar a diario. En el caso concreto de Moncloa, aseguran que el Día de la Constitución sólo hubo «uno de los tres empleados de seguridad» que deben vigilar cada turno el vestíbulo y las cocheras de esta transitada estación.

Un tercio de los vigilantes del Metro -550 personas- mantienen desde el pasado 10 de noviembre una huelga indefinida por los «constantes retrasos» en el pago de sus sueldos por parte de Seguridad Integral Canarias (SIC), una de las tres empresas privadas que se encargan de la protección de los viajeros en el suburbano. Según fuentes del comité de empresa, 70 no han cobrado aún las nóminas de octubre y la totalidad de ellos aún no ha recibido la de noviembre.

Una portavoz de Metro argumenta que los paros no han provocado «ni incidencias en el servicio ni quejas de los usuarios» y asegura que el personal de la compañía pública realiza «controles exhaustivos» para garantizar la seguridad. Asimismo, recuerda que el Gobierno de Cristina Cifuentes ha sacado a licitación otro contrato con el que se pretende dar «la solución más rápida posible» a este conflicto.

En los pliegos de condiciones del concurso se detalla que el «incumplimiento reiterado» en tres ocasiones de la legislación vigente en el sector «en materia tributaria, laboral o de seguridad social» podría ser causa de rescisión del mismo. No se dice explícitamente en cambio nada de que el impago a los trabajadores pueda motivo de resolución del acuerdo, como se había sugerido inicialmente en el Ejecutivo regional.

Prórroga del contrato

El contrato en vigor con SIC y con las otras dos adjudicatarias de la seguridad -Segurisa y Ombuds- se caducó el 31 de julio, pero Metro acordó una prórroga con ellas mientras tramitaba el nuevo, cuyo plazo de presentación de ofertas acabó el 27 de noviembre. La compañía canaria sigue prestando este servicio a pesar de que sólo en tres meses -de mayo a julio- se le impuso una multa de 273.292 euros por deficiencias en la calidad del servicio, incumplimientos y retrasos o turnos sin cubrir.

Los datos fueron aportados por la Comunidad de Madrid a preguntas del diputado socialista Diego Cruz, que ha denunciado en la Asamblea de Vallecas que «todos miren para otro lado en este conflicto». «Hay responsabilidad a nivel del el Gobierno regional, de la empresa adjudicataria y de la Dirección de Seguridad de Metro, que como mínimo debería ser responsable civil subsidiario de que el suburbano esté casi refuerzo navideño de vigilantes», subraya.

Este periódico se puso este viernes en contacto en contacto con SIC, propiedad del presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, para conocer su versión de los hechos, pero ningún responsable pudo responder a la llamada.
Según el sindicato UIT, entre el 1 y el 5 de diciembre se han producido vacantes en puestos de vigilancia fijos, retenes y refuerzos de 25 estaciones, como Tribunal, Argüelles, Plaza de España, Rubén Darío y Lago. Además, denuncia que no se han cubierto patrullas -formadas por dos efectivos- al menos en 23 turnos.

Fuente: El Mundo