Vigilantes de Metro protestan ante la Asamblea por retrasos en sus nóminas

Medio centenar de trabajadores de la empresa Seguridad Integral Canaria (SIC), encargada de alrededor del 40 % de la seguridad privada del Metro de Madrid, han acudido hoy a las puertas de la Asamblea de Madrid para protestar por los retrasos en el cobro de sus nóminas.

‘Seguridad Integral Canaria no paga. Metro cómplice’ y ‘Quiero cobrar, no mendigar’ son algunos de los lemas impresos en los carteles de los manifestantes, que han expresado su malestar con pitos y petardos.

En declaraciones a los medios, Juan Pablo Gómez Martín, del sindicato UIT (Unión Independiente de Trabajadores), ha denunciado que cerca de un centenar de trabajadores de una plantilla de 550 no han cobrado el mes de octubre y, por el momento, tampoco el de noviembre.

“Nadie nos dice nada, nadie nos da respuestas. La empresa no sabe cuándo nos va a pagar. Hemos tratado de contactar con Metro de Madrid, tampoco nos da respuesta. Venimos a la Asamblea a ver si alguien nos dice algo”, ha señalado.

El trabajador ha explicado que Seguridad Integral Canaria lleva cuatro años en Metro de Madrid con un contrato que finalizó el pasado mes de agosto y que posteriormente fue prorrogado en dos ocasiones, la última hasta el próximo 31 de enero.

Desde la concesionaria les aseguran que “están haciendo las gestiones” y que acabarán cobrando lo que les deben, pero los vigilantes no se fían.

“Los concursos públicos se hacen por subastas a la baja. Los beneficios son a costa nuestra, tiran por debajo los precios y ese porcentaje es el que nos quitan a los trabajadores”, ha lamentado el sindicalista.

Los retrasos en el pago de las nóminas motivó la convocatoria de una huelga indefinida iniciada el pasado 7 de noviembre.

Entonces, desde Seguridad Integral Canaria apuntaron que la empresa ya había abonado la mayoría de los salarios de los trabajadores y que ese día terminarían de pagar las nóminas que quedaban pendientes, pero la situación no se ha solucionado.

Además, la compañía destacó que de ser tan grave la situación que describen los empleados, “Metro no hubiera dejado que nuestro contrato se renovara como se ha estado haciendo durante estos años”.

Fuente: La Vanguardia