Otoño caliente en Barajas: los vigilantes de Prosegur convocan huelga los ‘findes’

Los sindicatos comunicarán hoy al Ministerio de Empleo las fechas de paros parciales previstos en el aeropuerto. La plantilla denuncia “caos organizativo” y estrés. “No podemos ni ir al baño”.

Colas a la vista en Barajas. Los 750 vigilantes de Prosegur están llamados a la huelga todos los sábados y domingos a partir del 11-12 de noviembre como respuesta al “caos organizativo” de la empresa. Los sindicatos han convocado varios paros parciales de una hora cada día en los controles de equipajes, anticipando así tiempos de espera como los vividos este verano en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, donde sigue operando la empresa Eulen.

En este caso, el escenario es idéntico (en Madrid, eso sí) pero los motivos y la compañía implicada son distintos. Tras varios actos de mediación infructuosos entre los representantes sindicales y la empresa, los primeros han optado por formalizar la convocatoria de huelga comunicándola al Ministerio de Empleo hoy mismo. “Lo hemos hecho para respetar los plazos legalmente establecidos (10 días de antelación). La compañía ha tenido tres meses para cumplir el acuerdo que firmó en julio”, explica Ángel García a este periódico. El representante del comité de empresa de Prosegur denuncia “importantes lagunas” en temas organizativos, lo que lleva a situaciones de estrés entre los trabajadores.

García se refiere al acuerdo por el que la subcontrata de Aena aprobó una subida salarial de 60 euros al mes en verano y se comprometió a repensar el modelo para que los empleados dejen de tener problemas con los turnos. La empresa ha cumplido lo primero pero no lo segundo, pues “sigue habiendo gente que se tira todo el día sin comer o sin ir al baño porque no hay relevos”. Prosegur prefiere no hacer comentarios.

“Hay gente que se tira todo el día sin comer o sin ir al baño porque no hay relevos”, denuncian los sindicatos

El problema está en los códigos que los vigilantes necesitan para operar tanto en el escáner de equipajes como en el arco de seguridad de Madrid-Barajas. Quien no lo tiene, no puede sentarse frente a la pantalla y tampoco tiene derecho a cobrar un plus de 200 euros mensuales que sí perciben sus compañeros. Por tanto, las ‘idas y venidas’ de empleados con código obligados a abandonar su puesto para asistir al de al lado son constantes.

Según los sindicatos, Prosegur se comprometió a extender la formación necesaria para otorgar el código a más trabajadores para evitar tanto los problemas organizativos como las “peleas internas”, extremo que no ha cumplido a día de hoy. Tampoco ha publicado -ni respeta- los protocolos específicos de prevención de riesgos laborales, donde se establece que la plantilla tiene derecho a cinco minutos de descanso cada 60 minutos. Es más, “controlan incluso el tiempo para ir al baño” y no censuran actitudes como la de un jefe de equipo que se lo impidió a su subordinada.

Otra de las claves que sirvió para evitar movilizaciones en verano es la realización voluntaria de horas extra y de jornadas superiores a nueve horas, algo que tampoco se está cumpliendo. Se interpuso, por tanto, una demanda de ejecución ante el Instituto Laboral de la Comunidad de Madrid para que Prosegur cumpla la totalidad del acuerdo bajo amenaza de huelga. Los primeros actos de mediación, en los que no ha participado Aena, han concluido sin éxito. El gestor aeroportuario se mantiene a la espera para ver cómo evolucionan los acontecimientos pero descarta entrar en las reuniones, como confirma a este periódico.

Por lo pronto, los primeros paros parciales están convocados para el fin de semana del 11 y 12 de noviembre. Los representantes de los trabajadores amenazan con extenderlos a diciembre -con puentes incluidos- o incluso a navidades si la empresa no da su brazo a torcer.

Fuente: El confidencial