Los vigilantes de Eulen suspenden la huelga por el atentado

Los vigilantes de Seguridad de Eulen suspendieron temporalmente la huelga del aeropuerto de El Prat tras el atentado de La Rambla en Barcelona. Así lo anunciaron los representantes de los trabajadores este jueves tras conocer la noticia. De esta forma, los empleados acudirán mañana a los controles de seguridad del aeródromo con normalidad por primera vez desde que comenzaron los paros indefinidos el lunes. De hecho, fuentes sindicales aseguraron que los empelados acudirán aunque no formen parte de los servicios mínimos.

De esta forma queda en el aire la situación de un conflicto que se prolonga desde hace varias semanas y que este jueves, antes de los atentados, seguía enredado y con el Gobierno como encargado de designar al árbitro que deberá resolver el conflicto en un máximo de 10 días desde su nombramiento. Su dictamen sería de obligado cumplimiento por ambas partes. Esa es la consecuencia de la falta de acuerdo producida este jueves de nuevo entre los trabajadores de Eulen y la empresa para elegir un nombre de consenso que actuara como mediador.

De hecho, los vigilantes renunciaron a proponer ningún nombre. El asesor del comité de huelga, Juan Carlos Giménez, también anunció que recurrirán a los tribunales el laudo obligatorio de arbitraje aprobado por el Gobierno porque consideran que es «ilegal» y que vulnera su derecho de huelga. «Al final va a ser el Gobierno el que pondrá a su árbitro. Será así sí o sí porque tampoco hay tiempo para que las partes se pongan de acuerdo. No vamos a proponer a nadie», afirmó Giménez.

A pesar de esta decisión, ambas partes se reunieron este jueves a petición de la empresa sin que se obtuviera ningún resultado. De hecho, ninguna de las partes propuso ningún nombre. «No reconocemos el laudo porque se han cumplido los servicios mínimos y la seguridad no se pone en riesgo», aseguró Giménez al término del encuentro.

El Ejecutivo notificó este jueves a ambas partes a las 11.00 horas el laudo aprobado el miércoles en un Consejo de Ministros extraordinario, por lo que desde ese momento comenzó a contar un periodo de 24 horas para que ambas partes se pusieran de acuerdo. Algo que no sucedió.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, justificó esta decisión por el fracaso de la mediación de la Generalitat, que fue rechazada por los trabajadores de Eulen. Así, explicó que la activación del arbitraje obligatorio, que tiene varios precedentes, se toma teniendo en cuenta la posición «irreconciliable de las partes», así como la «duración prolongada de la huelga» y sus «graves consecuencias» para la economía española. En concreto, resaltó que el conflicto afecta al turismo, una actividad que representa el 11% del PIB, así como a la imagen del país.

Fuente: Finanzas