Alcázar de Segovia prueba las cámaras térmicas

El simulacro anual de emergencias en la fortaleza cuenta con casi 200 participantes

El Patronato del Alcázar de Segovia probó hoy con éxito las últimas incorporaciones en materia de protección y seguridad, con cámaras de control térmico, instaladas en las buhardillas. Precisamente fue en este zona, en los desvanes de la zona norte, donde se inició el suceso que dio pie al simulacro anual en la fortaleza, con una trabajadora del servicio de restauración atrapada en un incendio. En este ejercicio, que conmemora el pavoroso incendio ocurrido en el Alcázar, el 6 de marzo de 1862, participaron unas 200 personas.

A las 10.34 horas sonaron las alarmas en el Alcázar de Segovia, con el consiguiente anuncio tanto a los visitantes como a los trabajadores de iniciar la evacuación. Al hacer el recuento, se detectó la falta de una trabajadora, aislada en los desvanes norte. Ocho minutos más tarde, llegaron los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios de Segovia y Policía Local.

La reciente instalación de cámaras de control térmico, permitieron al vigilante de seguridad, identificar un foco de calor, así como una víctima tirada en el suelo. A través de una gran pantalla, se pudo seguir el rescate de los bomberos a la trabajadora que había inhalado humo.

El coronel Rafael de Felipe Barahona, alcaide del Alcázar, explicó que con esta nueva medida de prevención y seguridad se ahorra tiempo, ya que no es necesario que vaya nadie a comprobar la existencia del incendio o de personas heridas, informa Ical.

Además de la evacuación, atención, estabilización y traslado de la trabajadora afectada, por los Servicios de Emergencias Sanitarias, los bomberos también actuaron para sofocar el fuego en los desvanes de la zona norte y en el patio del Reloj del Alcázar, utilizando del hidrante de carga existente en el Patio de Armas.

En este ejercicio, también se llevó a cabo actuaciones en el marco de la protección del patrimonio, con la comprobación y revisión de las instalaciones y las obras del arte. El coronel de Felipe recordó que el Patronato del Alcázar realiza una inversión muy importante en seguridad al acoger más de 70.000 legajos del Archivo General Militar, el más antiguo del Ejército. Además, de proteger el entorno medioambiental en el que está enclavada la fortaleza, así como los visitantes y el personal.

En el punto de partida del simulacro, todas las dependencias del Alcázar están abiertas, con personal trabajando en varias dependencias: oficina de gerencia; vigilantes de seguridad; tres guías, dos atendiendo a grupos en el museo y uno atendiendo el punto de información turística; varios operarios de mantenimiento; operaria de limpieza; dos taquilleros en la Casa de la Química; dos personas de la secretaria para atención de autoridades y prensa y dos restauradoras. En total, 22 trabajadores del Alcázar y 20 del Archivo Militar.

A ellos se sumaron en la evacuación, 120 visitantes, entre los que se encontraron un numeroso grupo de turistas asiáticos y otro también muy numerosos de estudiantes de un instituto. En el lado de los servicios de emergencias, con Bomberos, Policía Local y Emergencias Sanitarias, sumaron una treintena de efectivos.

El alcaide de la fortaleza explicó que, en este último año, además de las cámaras de control térmico, se adquirieron nuevas videograbadoras, equipos de protección individual, un bypass para conectar las columnas secas de la partes norte y sur del Alcázar y 11 trabajadores realizaron un curso de primeros auxilios y emergencias sanitarias.

A este simulacro, acudió la alcaldesa de Segovia, Clara Martín, y los concejales de Seguridad y Turismo, Raquel de Frutos y Miguel Merino; el jefe del Servicio de Extinción de Incendios, José Luis del Pozo y el mayor de la Policía Local, Vicente Sanz.

Al finalizar el ejercicio anual, de unos 30 minutos de duración, satisfacción entre las instituciones participantes por el buen funcionamiento de todos los equipos de seguridad y prevención de incendios en la fortaleza, que se mejoran año tras año. “Es fundamental la coordinación entre los equipos de extinción y la organización del Alcázar”, expresó Clara Martín, “en el que llevamos trabajando varios años”, para hacer posible el objetivo de proteger a las miles de personas que cada año visitan el monumento, uno de los emblemas del Patrimonio Mundial de Segovia.

Según la información facilitada por el Patronato, el Alcázar de Segovia tiene en total 14 cámaras térmicas en los desvanes, y 19 cámaras de videovigilancia, que suman ya un total de 95. Otros datos numéricos son: 156 detectores iónicos y térmicos; 11 detectores de incendio barrera; cinco sistemas de aspiración o 10 detectores de incendio por aspiración o 77 extintores.

Cada seis de marzo, el Alcázar de Segovia celebra este ejercicio de simulacro en tiempo real para conmemorar el incendio del año 1862 que provocó el traslado el Real Colegio de Artillería, de la fortaleza al Convento de San Francisco. La reconstrucción del Alcázar de Segovia no se inició hasta 20 años después y duró 14 años.

Fuente: El Mundo