Una jueza indica que los vigilantes de seguridad del CHN no necesitan ni uniformes de protección ni mascarillas FFP2

Algunos/as deberían estar ahí en la puerta de urgencias de tantos y tantos hospitales, en los supermercados controlando el aforo, en los metros, tranvías, renfe y un etc etc muy largo para saber si se necesitan o no los EPI correspondientes.

Sostiene que los EPI están recomendados para el personal sanitario en contacto con los contagiados por el coronavirus.

La titular del Juzgado de lo Social número 1 de Pamplona ha desestimado la demanda interpuesta que reclamaba que los vigilantes de seguridad del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN) dispusieran inmediatamente de equipo de protección individual (EPI) y mascarillas FFP2 para hacer frente a un posible contagio del Covid-19.

En el auto, que puede ser recurrido, la magistrada destaca que, según los protocolos sanitarios, los uniformes de protección son necesarios ante “la posible salpicadura de fluidos biológicos o secreciones procedentes de la persona sintomática a la que se examina, circunstancia que no se ha acreditado que concurra en el presente caso”.

Respecto de las mascarillas FFP2, la juez explica que las mismas están recomendadas para el personal sanitario que pueda estar en contacto a menos de dos metros con casos en investigación o confirmados. En principio, agrega, no se ha acreditado que las circunstancias de los demandantes (vigilantes) hagan necesario el suministro de mascarillas FFP2, según los protocolos vigentes.

“Pero es que, aunque así fuera, es un hecho notorio la escasez de este tipo de mascarillas que, en caso de disponibilidad, estarían reservadas para el personal sanitario”, recalca la magistrada, para la que , por tanto, “no procede imponer a la empresa una obligación de imposible cumplimiento en la actualidad”.

La jueza recoge en su resolución que ha quedado acreditado que el Servicio Navarro de Salud (SNS) ha dotado a los trabajadores de 400 mascarillas quirúrgicas. “En principio, estas mascarillas son adecuadas para la protección de los vigilantes de seguridad, teniendo en cuenta los protocolos publicados por las autoridades sanitarias”, indica.

La demanda contra la empresa Prosetecnisa (Protección y Seguridad Técnica, S.A.) el pasado día 2. En la misma, el demandante solicitaba la adopción de diversas medidas cautelares.

ENTREGA DE MATERIAL

En principio, el demandante reclamaba a la compañía que dotara a los guardas de seguridad de mascarillas FFP2, guantes de nitrilo de un solo uso, gel hidroalcohólico y uniformes (EPI). En su oposición a la demanda, la empresa alegó que ya había puesto a disposición de los trabajadores todas las EPI posibles, las que había podido acceder en las condiciones actuales del mercado. Y añadió que no era exigible la aportación de las mascarillas FFP2, que actualmente no están disponibles para su adquisición.

La resolución judicial recoge una serie de hechos probados, entre los cuales se refleja que, el 13 de marzo, la empresa entregó a los trabajadores los protocolos frente a enfermedades infecciosas contagiosas, tres botes de gel desinfectante y guantes.

Días después, tanto el Servicio Navarro de Salud como la empresa entregó a los vigilantes el siguiente material: 400 mascarillas quirúrgicas, 13 botes de solución hidroalcohólica para higiene de manos con dosificador y 800 guantes de nitrilo de un solo uso.

Por todo ello, la jueza estima que ha quedado acreditado que varias medidas de protección ya han sido cumplidas por la empresa o por el SNS, “mientras que otras no son exigibles en la actualidad (mascarillas FFP2) o no se han concretado debidamente (uniformes). No concurren, pues, los requisitos exigidos legalmente para la adopción de las medidas cautelares postuladas. Todo ello sin perjuicio de que se pudieran volver a solicitar si varían las circunstancias laborales de los trabajadores afectados por el conflicto colectivo”.

Fuente: Navarra.elespañol